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lunes, 20 de mayo de 2013

Billboards Awards 2013: Taylor sigue siendo retrasada y Christina vuelve a estar follable


No. No hemos visto la gala de los Billboard Awards porque aún nos dura el disgusto de la penosa actuación del Raquel del Rosario en Eurovisión. Es broma, no que lo hiciera de pena la canaria en Suecia el pasado sábado, sino que simplemente no hemos visto la gala porque no se nos ha apetecido acostarnos tarde por tres mamarrachas en minishorts. Por lo que hemos podido ir viendo no nos hemos perdido demasiado, por lo que devolveremos el látigo a su sitio y dejaremos lo de flagelarnos para otro momento. ¿Quieres ver algunas de las actuaciones de la gala de anoche? Después del salto.

Selena Gomez es una pesada de mierda. Una cosa es marcarse un Christina Aguilera y hacer que la promoción de tu disco quede en una mera leyenda urbana y otra muy distinta es promocionar un single en todo lo que se te ponga por delante. Por ahí si que no, chata. Si al menos las presentaciones en cuestión fueran distintas lo mismo no nos quedaría otro remedio que darnos un punto en la boca y tragar con lo que venga (guiño, guiño), pero este no es el caso, ni se trata de Britney Spears, que es solo barajar la posibilidad de que pueda volver a reaparecer borracha como una cuba sobre un escenario como en los tiempos de antaño y se nos deslizan las bragas de mala manera hasta los tobillos. Tenemos que reconocer que la broma del bhangra al principio tuvo su gracia pero todo tiene su límite, y el nuestro ha sido esta gala en la que iba vestida como una especie de híbrido entre estrella de Bollywood y burbuja de Freixenet.



Todo grupo de lerdas tiene su líder. Esa es Taylor Swift, que no madura ni aunque se lo suplique su abuela en su lecho de muerte. Sí, en cuanto a lerdas Selena y Taylor son muy parecidas, pero la diferencia es que la segunda es divertida y sabe preparar actuaciones decentes a la par de interesantes. Sí, cuatro petardazos, y un puñado de confetis y somos felices. No hay necesidad de complejidades étnicas, como otras parecen creer. La actuación de Taylor tiene lugar de una manera casual y para nada preparada. Los cámaras entran en su camerino, y ¡ZAS! agarra el micrófono y sucede la magia. Todos aquellos con los que se cruza no la miran mal ni de lejos, es más, se unen a ella aún sabiendo que millones de personas los van a ver con Taylor Swift. Motivo de bullying en muchos países de Occidente. Pero no sentimos vergüenza ajena, nosotros nos liaríamos la manta a la cabeza, literalmente, y saldríamos a los pasillos del backstage a hacer un rato el deficiente mental junto a nuestra nueva BFF. Taylor, que puede tener 22 años físicos pero unos tantos menos mentales, corretea por el lugar subiéndose por las mesas, haciendo carreras de sillas de oficina, montando en bicicleta, y si a todo esto le añadimos el factor "camiseta de un unicornio blanco bajo un arcoiris" hace de la escena toda una pocholada de lo más admirable. 



Otra que, sorprendemente, quiso salir de su casa fue Christina Aguilera, que por cierto ahora no es gorda. Sí, la rubia ha vuelto a retomar la talla de Back To Basic, una talla a la que no había vuelto a acercarse ni en sueños. Si sois de los ilusos que pensáis que se pasó por el lugar para ofrecernos algo de Lotus estáis muy mal encaminados. Feel This Moment fue el tema elegido para el retorno de la diva entre las divas. De la actuación podemos destacar nada. La absoluta protagonista sobre el escenario fue la nueva figura de Christina, que hizo la picha un lío a los cámaras porque ya se habían repartido el trabajo para poder captarla sobre el sobre el escenario desde distintos planos debido a su volumen. No, en serio, la poníamos fuerte contra la pared y le dábamos mientras nos canta un mash up improvisado de Lady Mermelade, Not Myself Tonight, Your body y Desnudate. ¿Qué? ¿Acaso vosotros no?



Dejando claro antes de nada que la faceta de rapera de Nicki Minaj nos la trae bastante flojita, pasaremos a comentar la actuación que protagonizó en la gala de anoche. High School es claramente una canción floja, de relleno, que ni de lejos nos hemos dignado ni a escuchar entera. Bueno, quizás solo una vez por error mientras buscábamos un buen tutorial en Youtube para hacernos unas mechas californianas caseras. El factor sorpresa parece haber muerto en el mundo Minaj. No hay nada que resaltar sobre la aparición de Nicki, ya que ella se encarga solita de resaltar lo mejor de ella misma. Sí, hablamos de su culo de tamaño desproporcionado.



La Jenny llegó...¡presente! Y tan presente. La performance que nos ofreció la Lopez comenzaba con toda una introducción choni del rollo "Vive la vida, el presente. Disfruta del momento, bla, bla, bla" y demás mamarrachadas sacadas de diversos tatuajes de sus amigas latinas del Bronx, porque Jennifer Lopez puede ser muchas cosas, pero no una gran pensadora. Cosa que no es ninguna sorpresa, ni mucho menos. Presentó Live It Up junto a Pitbull, quién por desgracia regresó por segunda vez al escenario. El caso es que tenemos que esperar un minuto y medio para ver como Jennifer Lopez aparece en el escenario vestida de la Gallina Caponata en una carroza del orgullo. El nuevo On The Floor nos transmite muy buen rollo y lo que más no preocupa aún, nos gusta su puesta en escena. No por nada, si no por el hecho de que Jennifer Lopez tiene 43 años y se mueve mucho mejor que otras, eso sí, seguramente hayas visto a lo largo de tu vida muchas acróbatas vaginales que desprenden muchísima más clase y saber estar que la Lopez encima de un escenario. 


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